16May
2018
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Visita a Reggio Children en Reggio Emilia

Durante la semana santa miembros de los equipos de Educación Infantil de los colegios del sector Madrid, hemos estado visitando las escuelas Reggio Children en Reggio Emilia. Ha sido una experiencia muy gratificante que nos ha hecho reflexionar sobre la educación de los niños y de las niñas y nos ha proporcionado una experiencia educativa muy diferente a lo que estamos acostumbrados. En este artículo os quiero dar una pinceladas de lo que son las escuelas Reggio Children y cómo surgen.

Un poco de historia
Al finalizar la II guerra mundial, un grupo de mujeres fundaron la primera escuela en esta región del norte de Italia. Esta primera escuela financiada con la venta de un tanque alemán, unos caballos y unos camiones militares fue la primera victoria de las mujeres tras la guerre. A la vez el pedagogo Loris Malaguzzi terminaba su formación como maestro y pedagogo en Roma.

El rumor de lo que estaba sucediendo en esta región llegó a sus oídos y quiso verlo con sus propios ojos.  Malaguzzi decidió quedarse allí a pesar de su inexperiencia. Dio lo mejor de sí mismo y aprendió en la medida que avanzaba.

En los años sesenta Italia vivó una situación especial, sale de una postguerra bastante dura. Italia ha abierto sus fronteras culturales con lo cual hay un gran deseo de realizar una revolución cultural, de acoger todo lo que durante la guerra había quedado congelado en las fronteras.

Esta revolución salpica también a las escuelas. Siendo posible porque hay intelectuales que están dispuestos a acoger estos cambios culturales.

Hay varios niveles de revolución: científica, musical y también pedagógica.

En el marco pedagógico, éste se va ampliando y es cada vez más rico. Se añaden nombres como Vigotsky, Bruner, Piaget, Freire… Justo en este momento se refuerzan las conexiones entre unas disciplinas y otras. Malaguzzi no quiso quedarse solo en la filosofía y optó por un camino revolucionario.

Empezó cambiando la organización de la escuela aportando una segunda maestra. Poner dos maestras implica debate, no solo un ojo que controla si no que pone en práctica la discusión.

Incluye también un cambio en la cocina. Para Malaguzzi el  comedor escolar como un espacio de gran valor educativo. Por este motivo todas las escuelas de Reggio Emilia tienen la cocina como un espacio más por el que los niños pueden moverse libremente.

Y, finalmente, otro elemento que añade Malaguzzi es el atelierista. En honor a los atelieres franceses y a los talleres italianos donde la finalidad no solo era la obra de arte si no experimentar con materias nuevas.

Esto supuso una revolución porque en el atelier se daba la oportunidad al niño de expresarse con el lenguaje del arte, utilizando diferentes técnicas.

Principios básicos de estas escuelas son:

  • Los niños son los protagonistas de su propio crecimiento: cada niño es un sujeto con derechos y derecho a ser respetado y valorado en su identidad.
  • Los cien lenguajes: son una metáfora de las potencialidades de los niños. Cien modos de entender, de expresarse, de estar con los otros..
  • El espacio como un tercer maestro:  cada espacio está pensado y organizado de manera interconectada para favorecer, las relaciones, la autonomía, la curiosidad..
  • El maestro como guía e investigador : el maestro acompaña al niño en la construcción de su aprendizaje y en la realización de los proyectos.
  • La documentación educativa: los maestros recogen aquello que realizan los niños durante la jornada. Realizan fotos, graban intercambio de ideas… Y es compartida con las familias.